Albert Camus
A Juan nunca le gusto mucho esta idea de trabajar, no encontraba mejor profesión en la que el jefe era uno mismo, pero el hecho de dedicarle tiempo a ser parte de un bien o un “servicio”, no lo encontraba muy atractivo- claro, el prefería divagar en el mundo de las letras, donde cada cual sueña e interpreta, crea historietas y cuando el zapato más le aprieta, el escucha y observa. De esta manera fue que decidió instalarse en la plaza del plan con un puesto de “lustra botas”, porqué así podría escuchar historias y vivencias de los transeúntes día a día- bueno, eso era lo que el pensaba. Luego las escribía en uno de sus tantos diarios que mantenía guardados en su baúl de los recuerdos, tenia de todas las historias que uno se pudiese imaginar, le gustaban los relatos policíacos y las novelas seudo románticas como las de Gabriel García Márquez. Aunque también leía el diario, con cierto desagrado a las historias tragicómicas que ahí aparecen ya que “no son noticia” pero igual las ponen en primera plana, para llamar la atención seguramente. Eso era lo que acostumbraba a comentarle a la chica del kiosco de la otra esquina, la Laura, una muchacha que un día le prometió salir a caminar, alguna noche quizás por los cerros de aquel lugar, más un buen café y unos versos para degustar, muy atrevida ella, lógico, si era dos años mayor que el.
Juan es el típico joven que fracasa con los estudios superiores, aun no sabe donde mierda posar su mirada, es de clase media baja y lo único que piensa actualmente es en su novia Carmela que vive a dos cuadras de su casa allá en el Cº Barón de Valparaíso. Es el entrañable Ser romántico que le cuesta expresarse de manera clara, el que deja escrito poemas en las escaleras y entrega flores caseras (hurtadas obviamente de algún jardín de por ahí) a las chicas que menos las esperan. Cuando niño tartamudeaba, hasta decir “pan” le costaba, se le enredaba la lengua como ahora le pasa con sus ideas. Para que hablar de su letra; fea, cuando escribe pareciese decir puras incoherencias. Antes todos los del barrio lo molestaban por que era pequeño y cabezón, pero como ahora ya esta más grandecito, además de fornido, puede demostrar a sus vecinos que no es solo un niño grande con pensamientos de abuelito. Muchas veces es tan arrogante que se cree autodidacta, pero aun así, el Juan trabaja.
Un día, en la plaza del plan, cuando el Juan fue al kiosco a llamar por teléfono a su novia Carmela para invitarla al teatro, la Laura, muy atenta la convesarción le cuestiona - ¿Dónde y a que hora es la Función? (pero este piensa en otra cosa), el Juan le hace caso omiso a su pregunta y sigue pegado al auricular esperando una respuesta por parte de su enamorada, pero esta fue negativa. Fue ahí cuando se produjo el silencio, este silencio que se marca por una mirada estuosa, no era nada incomoda, solo se produjo, algo se deja ver en los dos al mismo tiempo ¿Por qué no aquí? Soñar en este instante ¿juntos? Esa canción de soledad y ese cosquilleo entre los cachetes colorados marca el fin de toda una espera, una incesable espera- Juan corta la conversación por teléfono- adiós mi roza hermosa pero te debo dejar, replica antes de colgar. Mientras su rostro cambia de afligido a contento, marcando una expresión de felicidad y firmando con una sonrisa genuina el deseo de expresar,"ver más alla donde los ojos puedan observar, donde el corazón pueda llegar". Las propuestas hechas entre los dos muta, son tan por cual, otra historia esta por comenzar…
"Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas"।
by "Historias del Juan"
1 comentario:
Narrador: puedo o no ser pedante, pero se nota que desconoces los sencillos protocolos de cortes'ia entre bloggers: o es que como con el link a Bolano, usar un blog es para ti una reafirmacion de tu ego que al parecer ignora las peculiaridades de aquello de lo que se vale para taquillar. En todo caso si vas a un taller de Balmaceda 1215 no me extrana. pero lo de petulante no es mas que una proyeccion tuya, lee tu coment y lo notaras.
tienes la mas puta idea de lo que es la narratologia, narrador?Es tu pose de "no me importa" otro cliche sub-textual que creiste chic adoptar?
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