
28 de agosto de 2007
ROGELIO ( Guillermo Arriaga - 1986)

24 de agosto de 2007
Por Galarce
El fuerte portazo me espabiló el sueño que se había prolongado dos horas después de las doce del mediodía. Me desperté con una furibunda mirada al techo: los ojos pegados por las legañas aumentaban aun más la exasperacion que me provocaba aquella situación de descanzo frustrado.
Era el único habitante; casi siempre soy el único individuo de aquella casa pareada. Me pasa todas las veces; los fines de semana cuando mi madre y mi hermana acuden al templillo de
viejas cagüineras y "libres de pecado". No quería mover miembro alguno. Estaba en mi lecho como pegado por alguna fuerza exógena; coerción de puro pretexto.
Estiré mi pierna floja, desde la rodilla hasta la punta del pie, hacia el interuptor de la luz que se encontraba cercano a la puerta; el otro día lo apreté tan fuerte que se undió y mi padre tuvo que poner otro en reemplazo: el que presionaba ahora tenía toques de esclusividad. Se prendió la luz. Aún no entiendo porque lo hice si anteriormente, al abrir mis ojos, vislumbré los rayos del sol que se escabullían por los recovecos entreabiertos de las cortinas. Presioné y retornó la sombra grisácea.
Me decidí a levantar el torso lentamente. Observé mi entorno. Desvestí parte de la ventana para admirar la poco hermoseada calle que servía de escenario improvisado para mi vecina, quien tenia el ojo morado luego de la golpiza propinada por su esposo la noche pasada: los gritos volaban por todo el barrio. A las diez en punto comienza el show, todos los viernes. Y yo tratando de dormir.
16 de agosto de 2007
La chica del kiosco
Albert Camus
A Juan nunca le gusto mucho esta idea de trabajar, no encontraba mejor profesión en la que el jefe era uno mismo, pero el hecho de dedicarle tiempo a ser parte de un bien o un “servicio”, no lo encontraba muy atractivo- claro, el prefería divagar en el mundo de las letras, donde cada cual sueña e interpreta, crea historietas y cuando el zapato más le aprieta, el escucha y observa. De esta manera fue que decidió instalarse en la plaza del plan con un puesto de “lustra botas”, porqué así podría escuchar historias y vivencias de los transeúntes día a día- bueno, eso era lo que el pensaba. Luego las escribía en uno de sus tantos diarios que mantenía guardados en su baúl de los recuerdos, tenia de todas las historias que uno se pudiese imaginar, le gustaban los relatos policíacos y las novelas seudo románticas como las de Gabriel García Márquez. Aunque también leía el diario, con cierto desagrado a las historias tragicómicas que ahí aparecen ya que “no son noticia” pero igual las ponen en primera plana, para llamar la atención seguramente. Eso era lo que acostumbraba a comentarle a la chica del kiosco de la otra esquina, la Laura, una muchacha que un día le prometió salir a caminar, alguna noche quizás por los cerros de aquel lugar, más un buen café y unos versos para degustar, muy atrevida ella, lógico, si era dos años mayor que el.
Juan es el típico joven que fracasa con los estudios superiores, aun no sabe donde mierda posar su mirada, es de clase media baja y lo único que piensa actualmente es en su novia Carmela que vive a dos cuadras de su casa allá en el Cº Barón de Valparaíso. Es el entrañable Ser romántico que le cuesta expresarse de manera clara, el que deja escrito poemas en las escaleras y entrega flores caseras (hurtadas obviamente de algún jardín de por ahí) a las chicas que menos las esperan. Cuando niño tartamudeaba, hasta decir “pan” le costaba, se le enredaba la lengua como ahora le pasa con sus ideas. Para que hablar de su letra; fea, cuando escribe pareciese decir puras incoherencias. Antes todos los del barrio lo molestaban por que era pequeño y cabezón, pero como ahora ya esta más grandecito, además de fornido, puede demostrar a sus vecinos que no es solo un niño grande con pensamientos de abuelito. Muchas veces es tan arrogante que se cree autodidacta, pero aun así, el Juan trabaja.
Un día, en la plaza del plan, cuando el Juan fue al kiosco a llamar por teléfono a su novia Carmela para invitarla al teatro, la Laura, muy atenta la convesarción le cuestiona - ¿Dónde y a que hora es la Función? (pero este piensa en otra cosa), el Juan le hace caso omiso a su pregunta y sigue pegado al auricular esperando una respuesta por parte de su enamorada, pero esta fue negativa. Fue ahí cuando se produjo el silencio, este silencio que se marca por una mirada estuosa, no era nada incomoda, solo se produjo, algo se deja ver en los dos al mismo tiempo ¿Por qué no aquí? Soñar en este instante ¿juntos? Esa canción de soledad y ese cosquilleo entre los cachetes colorados marca el fin de toda una espera, una incesable espera- Juan corta la conversación por teléfono- adiós mi roza hermosa pero te debo dejar, replica antes de colgar. Mientras su rostro cambia de afligido a contento, marcando una expresión de felicidad y firmando con una sonrisa genuina el deseo de expresar,"ver más alla donde los ojos puedan observar, donde el corazón pueda llegar". Las propuestas hechas entre los dos muta, son tan por cual, otra historia esta por comenzar…
"Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas"।
by "Historias del Juan"
14 de agosto de 2007
De amor es la cosa

Llena de mis fluidos tuyo-mío
Ansia expuesta y corrosiva
Serte dentro mí dentro mí
Refractada en tus 4 corazones
De tu pieza equivocada la noche
Lesa lenta y lenta
Donde me equivoco en decirte?
Donde me quito la ropa te escribo
Frío exacto entrepiernas de verano
Noche partida/de situación de lejos
De distancia me juega
Música de inciensos televisores apagados
Corazón mío grita de nuevo/mío
mío
Ausencia soportable y me acostumbro
¿ dónde me equivoco cuando no escribo?
Y te digo, aparécete en mi puerta
Cuando esté rogando por no verte nunca
Llega y siéntate en mi cama de colchones tuyos y dispersos
Llega que mi lóbulo derecho sensible a tu murmullo/todavía
Esta noche 1 am, espero
Aparécete mío y disuelto en lunares y pieles mías
Aparécete aquí donde te escribo y me saco de a poquito mi ropa.
9 de agosto de 2007
Toda buena historia comienza con una buena idea
...dicen que el personaje ha llorado, que ha caído tendido sobre las ideas de lo ficticio, conspirado por autores con estilo y de sentidos cohibidos ¿por que lloras? pregunto el niño y a su vez comentando "el que logra ver sus sueños crecer podrá entender por que las letras nos pueden ayudar a Ser...Acompáñame y te seguiré contando.